Primeros pasos

Instalación de Proxmox

Descripción de los pasos para instalar Proxmox



Requisitos

IMPORTANTE: se presuponen conocimientos medios o avanzados de Linux, virtualización, redes… Estamos instalando un servidor dedicado a crear contenedores ligeros, virtualización de sistemas y entre otras muchas cosas requerirá conocimientos por encima de lo que un usuario medio sabe. Aun así, para aquellos valientes que quieran iniciarse, trataré de ser didáctico y estoy abierto a mejorar esta serie, clarificando y completando lo que me vayáis pidiendo. Siempre podéis poneros en contacto conmigo y buscamos solución.

Al turrón…

Para poder instalar Proxmox necesitas:

  • Una unidad USB con al menos 8 GB
  • Rufus, Balenaetcher o similar para crear la imagen instalable
  • Un ordenador sobre el que instalarlo

Se recomienda tener suficiente RAM y espacio en disco para poder alojar las máquinas que tengamos previstas. A más recursos, más cosas podremos levantar en paralelo.

Crear el USB con el instalador

Una vez que tengamos descargado Proxmox desde su página oficial 🔗, utilizaremos Rufus 🔗 o Balenaetcher 🔗 para crear nuestro USB instalable. Los pasos dependen de la herramienta, pero en ambos casos es tan sencillo como elegir la unidad, la imagen y proceder con la creación.

Instalación de Proxmox

Con el USB creado, sólo tendremos que enchufarlo al ordenador, seleccionarlo como medio de arranque y seguir los pasos para instalarlo como con cualquier otro sistema Linux. Tenemos muchísima información disponible en la documentación oficial 🔗 para configurar a nuestro gusto redes, almacenamiento, etc. No vamos a cubrir configuraciones personalizadas porque cada caso es un mundo y no podemos plantear una solución para cada excepción.

Conviene destacar que tendremos que crear volúmenes para:

  • Sistema operativo
  • Almacenamiento de plantillas
  • Creación de discos virtuales para CTs (contenedores ligeros LXC) y VMs (máquinas virtuales completas)

Mi recomendación es que si disponemos de más de un disco, el sistema operativo (y las plantillas) las separemos de los discos virtuales para no penalizar el rendimiento.

En mi caso, con 3 discos se ha organizado el espacio como:

  • 1 SSD particionado para sistema operativo, plantillas y contenedores críticos.
  • 2 HDD como almacenamiento tipo LVM para asignar disco a los contenedores (únicamente para trabajo, no para almacenamiento).
  • NAS con volúmenes montados en red para backups, y directorios para almacenamiento de grandes volúmenes de información.

Hay múltiples opciones de configuración: RAID, ZFS, thin pool, etc. En función del hardware, necesidades y propósito tendremos que elegir una configuración que además condiciona la instalación, así que conviene dedicarle un tiempo a estudiar qué necesitamos y cómo conseguirlo.

Llegado este punto, deberíamos tener una instalación limpia de Proxmox lista para empezar a configurar herramientas. Pero eso lo veremos en otro post.